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| Foto: Pedro Torres |
Paseando por la carrer de Montsió me llama la atención un restaurante llamado Els Quatre Gats, mi cicerone me explica que es un lugar emblemático de Barcelona , allí se reunían un grupo de artistas denominado los cuatro gatos, formado por Picasso, Rusiñol, Isidro Nonell y otros, entonces recuerdo que el día anterior, en mi visita al Museu Nacional d’Art de Catalunya, me había llamado mucho la atención un óleo sobre tela de Isidre Nonell llamado la paloma, destacaban los tonos oscuros y el retrato certero de la angustia y la desolación de quien nada tiene y nada espera en el rostro de la gitana retratada, le gusta a Nonell mostrar el mundo de los marginales y los pobres, La Paloma me emociona por su plena vigencia, conecta perfectamente con la situación actual en que vivimos a nadie se le escapa que cada vez son más numerosas las masas de prescindibles del Capitalismo, Barcelona misma está salpicada de negros, en su mayoría, que van con los carros de los supermercados juntando chatarra, arrastran su mercancía y no te miran porque se saben invisibles, aunque yo les veo. La voracidad de este Sistema consigue cifras récord de excluidos y excluidas del paraíso y del futuro.
Siempre hubo marginales y miseria y artistas que lo denunciaron, Isidre Nonell es uno de ellos, el egoísmo y la barbarie son atemporales.
La muchacha una gitana granadina llamada Carmen Bastián mira con la insolencia y la media sonrisa que da saberse hermosa, los ojos negros profundamente irónicos trascienden su tiempo y el mio, me dejo llevar por el trazo grueso de Fortuny por los pliegues del vestido, donde las formas son gruesos goterones de ocres y pasteles que cumplen la función de asombrarnos, todo sucede en un anodino rincón donde la historia la cuenta un pubis sin rasurar, el arte, la provocación, la inteligencia humana es atemporal, igual que la estupidez y la crueldad.
Mas tarde paseando por el barrio Chino en los aledaños del Raval me tomo un café en el bar la marina, lugar, donde recalan las putas de todas las nacionalidades que trabajan en el barrio, intento venderle muy barato tabaco rubio a tres africanas, les explico que es barato porque lo traigo de Canarias pero no hablan mi idioma y con un gesto, nada amistoso, me mandan directamente a la mierda, son tiempos malos hay mucha competencia y poca faena.
Las cosas se han ido concatenando sin pretenderlo, Barcelona es una ciudad vibrante y me lo ha dado todo con absoluta generosidad, llenándome con su arquitectura, sus plazas frescas y acogedoras, sin teléfono, sin televisión, sin internet, con tiempo para mirar un cuadro o enamorarme de una catedral Modernista.
Soy plenamente consciente que mientras paseaba relajadamente por una de las ciudades más hermosas de la tierra, en Gaza morían asesinados cientos de niños a los que no se les dio la oportunidad de crecer, mi indignación es solo superada por la tristeza y el dolor que me producen todos esos niños con la vida cercenada prematuramente por los intereses bastardos de un Estado asesino.
cualquier acto, manifestación artística, presentación social, etc que se de en este julio del año dos mil catorce no está completo, para mi, sino lleva la condena explicita al genocidio palestino.
Barcelona por siempre tendrás mi amor.

