De qué me vale
ser la niña de tus ojos
si lo que quiero ver
no es el color
sino el aroma puro
dormitando aún
en el corazón de la rosa. "Cálida palabra". 1990

A partir de esta hermosa estrofa, Elba García nos invita a un viaje poético que empieza en lo más intimo y personal para enseguida expandirse hacia lo universal. La autora nos habla de la relación entre una madre y su hijo, de una madre y su hija, una abuela y sus nietos, un esposo amante y cómplice. Para todos hay un poema personal e intransferible en “Cálida palabra”, pero lo hace de manera que trasciende el ámbito privado de la familia para hablarnos de la condición humana en general.
La imagen de “la niña de tus ojos”es un punto de partida para explorar la relación entre la mirada y la percepción, entre el amor y la conexión. La autora no se queda en la superficie, al contrario, nos invita a profundizar, a buscar el aroma que se esconde detrás del color.
En este sentido los poemas de “Cálida palabra” son un ejemplo perfecto de cómo la poesía puede ser a la vez personal y universal, y a lo largo de esta reseña exploraremos el modo en que la poesía de Elba García logra este milagro. La poesía puede ser íntima y universal y descubrirnos nuevos caminos para entender la condición humana y nuestro lugar en el mundo.
Desde mi atalaya
veo pasar los días como
una estela de pequeñas hormigas
cargando a trozos
los gigantes
cadáveres del tiempo
«Cálida palabra». 1990
Elba García ha tenido una vida de trabajo, de estudio, y de escritura, siendo una de las voces poéticas más autorizaras de las islas.
Divina carne
pequeña luz roja
en las esquinas de diciembre…
Divina ascua.
Alértanos en la jungla
de la prisa,
oblíganos a detener la marcha,
porque el tiempo ya es de la espera,
de ceder el paso
al semejante
y como un hermano
abrazarle en paz.
«Silencio Integrado». 1985
“Silencio Integrado”, publicado por el Centro de la Cultura Popular Canaria en 1985, es, a mi juicio, una obra influenciada por la poesía surrealista y simbolista, especialmente por la forma en que utiliza la imaginación y la metáfora para lograr una sensación de introspección y reflexión. Por la forma en que utiliza una especie de imaginería sensual y metafórica para transmitir una sensación de amor y conexión con la naturaleza, una de sus influencia podría ser Pablo Neruda; por el modo en que hace de la poesía una herramienta para reflexionar sobre la condición humana y la búsqueda de la paz y la armonía, Gabriela Mistral. De Alejandra Pizarnik llegan los ecos del surrealismo, la introspección y la continua necesidad de encontrar la propia identidad.
Elba García nos lleva, con las metáforas de “la divina carne“ y la “divina ascua“, a comprender
que hay algo sagrado y valioso en la propia experiencia, algo que debemos proteger y cuidar, al tiempo que reflexiona sobre la naturaleza del tiempo y la espera. El tiempo es algo que debemos aprender a esperar y a valorar, en lugar de tratar de controlarlo o acelerarlo. Aquí entramos a reflexionar sobre la empatía, la compasión, y la naturaleza de las cosas.
Parloteo
Del resto del poema.
Sonoras las palabras
y cascabel
la forma de todas las gargantas.
Huecas, así,
despertando para nada
a golpe de metal
todo lo que duerme
hiriendo a los oídos,
a la estancia y a las rosas…
Quién pudiera escapar
del cuchillo de los labios,
desatarse las presencias inútiles
y remontarse en la tarde
tras el sol,
en el preludio en que se abrazan
las sombras y las luces,
comprobar el perfil del horizonte
por si allí se escondieran los silencios.
«Silencio integrado».1985
En este poema reflexiona sobre el sonido y el silencio y sobre cómo el ruido puede perturbar la paz
y la tranquilidad. Describe el sonido de las palabras y el cascabel como algo que despierta para nada ” hiriendo a los oídos/, a la estancia y a las rosas”
Sugiere, con toda la razón, que el ruido puede ser perturbador y dañino, y que puede destruir la paz y la belleza del entorno, una idea en la que siempre he creído pero que nunca nadie había definido con tanta belleza y sensibilidad. La necesidad de escapar del“cuchillo de los labios” podría interpretarse como la necesidad de escapar del ruido y la confusión del mundo exterior y encontrar un lugar de paz y silencio.

Virginia Wolff hablaba de “un cuarto propio” y Audre Lorde escribió sobre la transformación del
silencio en “lenguaje y acción”. El silencio y la necesidad de él para reconciliarnos con nosotras mismas y encontrar la armonía y la paz interior parece ser una constante universal en muchas autoras de todos los lugares y todas las épocas, y Elba García no podía ser una excepción.
La imagen del “preludio en que se abrazan/ las sombras y las luces” es especialmente hermosa a
este respecto. En definitiva, el poema es una muestra de su estilo poético, que se caracteriza por su lirismo y su profunda conexión con la naturaleza.
El conjunto de su obra, la poética y la prosa, a menudo explora temas como la identidad, la cultura,
la historia y la relación entre el ser humano y el entorno natural.
Volveremos
A Consuelo Nava
El templo es en mí
alzado en muro de soledad
si me habitas, Señor,
por la fe,
dime si la tristeza
que enjalbega mis murallas
es de mi cuerpo o de mi alma
Tú ¿No me bastas?
¿Quién pone en mí la destemplanza?
Esperar la promesa de tu cielo
parece eterno
sin esa puerta,
desde donde poder soñar que es el camino.
Si es cuenta de otro ayer
que no imagino
y por él no soy ahora como tú enseñas…
¿He de volver mañana a otra tristeza?
«Silencio integrado»/1985
En este poema se exploran temas como el de la soledad, la tristeza, la fe y la espiritualidad. La
imagen del “templo” como un espacio de soledad y tristeza es particularmente poderosa. Se dirige a una figura divina o superior, preguntando si la tristeza que siente es una parte de su cuerpo o de su alma. Esto es una búsqueda de significado y propósito en su vida, y una sensación de desconexión entre su ser interior y el mundo exterior.
La pregunta: “¿Tú no me bastas?” es especialmente significativa, ya que apunta a una sensación de insuficiencia o vacío en la vida de la autora, a pesar de su fe o creencia en una fuerza superior. La influencia de la poesía mística y religiosa es evidente en este poema, particularmente la de San Juan de la Cruz o Santa Teresa de Ávila. También parece influenciada por la tradición poética simbolista, en la que se utilizan imágenes y metáforas para explorar temas abstractos y emocionales.
La autora explora la relación entre la fe y la tristeza, y cómo la búsqueda de significado y
propósito puede ser un proceso difícil y emocional. Así, el poema especula con la tristeza como un componente inherente a la vida, de modo que la fe y la espiritualidad pueden proporcionar una sensación de consuelo y una guía para torear esa tristeza que nos viene dada ya desde el primer llanto al nacer.
De almohada,
yo le presto el terciopelo de mis
rosas…
desmayada se le cae la fatiga
la sutil mariposa de su alma
invertebrada.
«Silencio integrado».1985
En este poema la autora parece estar descubriendo un momento íntimo y emocional en el que se
encuentra con alguien que está exhausto y desmayado. La imagen de la “almohada” y “el terciopelo de mis rosas“ evoca una sensación de delicadeza y suavidad, como si García estuviera ofreciendo un refugio seguro y cómodo. La descripción de la “fatiga” que se le cae a la persona como “una sutil mariposa“ es especialmente poética y sugestiva porque, al ser la mariposa un símbolo de delicadeza y fragilidad, la idea de que la fatiga se le cae como una mariposa hace que esa sensación de liberación y alivio parezca una tarea sencilla.
Elba García es profunda y una gran conocedora del dolor y los caminos tortuosos de la mente
humana, pero sus palabras siempre son ungüento para las heridas y brindan esperanza. Los versos: “la sutil mariposa de su alma/ invertebrada“ son especialmente intrigantes dado que “invertebrada” denota fragilidad y vulnerabilidad, y en un momento de conexión emocional y empática con alguien que sufre, la autora ofrece un refugio seguro y cómodo.
Sigo inmersa en mis asuntos
entreabriendo los visillos,
calle arriba, río abajo,
qué más da si voy sola,
aunque todos vayamos juntos.
Lo que intento es entrar en el espacio
que me habita
y alquilar sus resquicios por parcelas
a cualquier afecto que me vuelva
a ser yo misma
«El río de la vida» /2000
En estos versos intuimos una búsqueda de la autora por encontrar su propio lugar en el mundo, un espacio donde pueda ser ella misma sin influencias externas. La imagen de: “entrar en el espacio que me habita/ y alquilar sus resquicios por parcelas/ a cualquier afecto que me vuelva/ a ser yo misma” es el empeño último, el más imperecedero de la autenticidad y la conexión con su propio ser.
Nido
Por decir, no he dicho aún algo de este sentimiento
que escapa
más allá de la ternura
de un abrazo
y queda vacío, dejado y solo
agitándose en vano,
como este roble
que puebla el horizonte
de mis ventanas.
Sé que afirma sus raíces
y como yo se lamenta
de las hojas tiernas
que le arrebata el viento.
«El río de la vida» /2000
El río de la vida es un libro de Elba García, ya abuela, para sus nietos y nietas, con quienes ha
decidido compartir lo mejor de sí misma. Cada poema es un regalo único y personalizado tejido con palabras que reflejan la esencia de cada cual: no deja de ser un canto a la vida que no cesa, como un aliento, como un milagro siempre.
Dialogar
Porque voy a hablar a mis nietos
he dejado atrás todos los cuchillos,
todas las palabras afiladas,
he bajado el fuego al mínimo
a este caldo oloroso de hoy en día
a punto ya de ser el alimento
espiritual que les ofrezca
«El río de la vida» / 2000
Esta estrofa es un ejemplo de la profundidad de la poesía de la autora, quien ha dejado atrás las
“palabras afiladas“ y “los cuchillos“, simbolizando con ello la renuncia a la violencia y a la negatividad. En su lugar ofrece un “caldo oloroso” como alimento intelectual y espiritual para sus nietos, lo que hace de este libro un testimonio de la complejidad de la poderosa conexión que existe entre las generaciones y de la capacidad del amor y la sabiduría para trascender el tiempo y el espacio.
En definitiva, la poética de Elba García se caracteriza por su lirismo y sensibilidad con un lenguaje que es a la vez delicado y profundo. Sus poemas exploran temas universales como la soledad, la tristeza, la fe, la esperanza, y la búsqueda de significado. La conexión con la naturaleza es determinante, lo que la lleva a menudo a usar imágenes y metáforas naturales para describir experiencias humanas. Su poesía es rica en simbolismo, lo que le permite explorar temas complejos de manera creativa y sugerente y mostrar, al mismo tiempo, la condición humana con muchos de sus matices.
Juana Santana
